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GEORGES BRASSENS DISCO 8 (1965) |
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De Qu'on se le dise au fond des ports Dise au fond des ports Il naviguait en pèr' peinard Sur la grand-mare des canards Et s'app'lait les Copains d'abord Les Copains d'abord
C'était pas d'la litterature N'en déplaise aux jeteurs de sort Aux jeteurs de sort Son capitaine et ses mat'lots N'étaient pas des enfants d'salauds Mais des amis franco de port Des copains d'abord
Des petits Castor et Pollux Des gens de Sodome et Gomorrhe Sodome et Gomorrhe C'étaient pas des amis choisis Par Montaigne et Sur le ventre ils se tapaient fort Les copains d'abord
L'Évangile, ils l'avaient pas lu Mais ils s'aimaient tout's voil's dehors Tout's voil's dehors Jean, Pierre, Paul et compagnie C'était leur seule litanie Leur Credo, leur Confiteor, Aux copains d'abord
C'est l'amitié qui prenait l'quart C'est elle qui leur montrait le nord Leur montrait le nord Et quand ils étaient en détresse Qu'leurs bras lancaient des S.O.S. On aurait dit les sémaphores Les copains d'abord
Y avait pas souvent de lapins Quand l'un d'entre eux manquait a bord C'est qu'il était mort Oui, mais jamais, au grand jamais Son trou dans l'eau n'se refermait Cent ans après, coquin de sort Il manquait encore
Mais le seul qu'ait tenu le coup Qui n'ai jamais viré de bord Mais viré de bord Naviguait en père peinard Sur la grand-mare des canards Et s'app'lait les Copains d'abord Les Copains d'abord |
No,
no es la balsa Que
se sepa en el fondo del puerto
(1)
Père
peinard: Un père peinard es un hombre que gusta de vivir tranquilo y sin
sobresaltos, se cuida y es apacible. (2)
Fluctuat
nec mergitur: Es una expresión latina que significa “flota y no se hunde”.
Este es el lema de París desde (3)
Castor
y Pollux: Personajes mitológicos que simbolizan la amistad sin fallas. Eran
hijos de Zeus y Leda. Son los dioses protectores de los marinos. (4)
Montaigne
y (5)
Existe
un cuadro de ese nombre pintado por Théodore Géricault (en el Louvre de
París) que hace referencia al barco llamado Medusa que naufragó en 1816. Los
supervivientes se salvaron en una balsa. |
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Les copains affligés,
les copines en pleurs Les quat'z'arts
avaient fait les choses comme il faut |
Los estudiantes de Bellas Artes. Los
amigos afligidos, las amigas llorando (1) El
ataúd hundido bajo las flores Todo
el mundo con su ropa de duelo La
farsa era bastante buena y merecía la pena un vistazo. Los
estudiantes habían hecho bien las cosas El
entierro parecía oficial. ¡Bravo! El
muerto no cantaba “¡Ah, como me aburro aquí!” (2) Se
tomaba su muerte en serio, esta vez. Y
la buena gente encargada de llevar el cuerpo No
cantaban tampoco: “¡San Eloy está empalmado aún!” (3) Los
estudiantes habían hecho bien las cosas El
fiambre parecía un muerto de verdad ¡Bravo! No
había ninguna chica con tutú Con
unos buenos culos o con sombreros puntiagudos Entre
las comadres elegidas para las cintas del féretro Y
nadie les gritaba: “¡En pelotas, en pelotas!” Los
estudiantes habían hecho bien las cosas Las
plañideras lloraban de lo lindo. ¡Bravo! El
cura no llevaba un hisopo falso Uno
de esos hisopos en forma de falo Y
cuando lanzó sus de profundis El
monaguillo no replicó morpionibus. (4) Los
estudiantes habían hecho bien las cosas El
cura no venía de Camaret. ¡Bravo! (5) Bajaron
el ataúd y me decepcione bastante El
chiste ya rozaba el mal gusto, Pues
el muerto se dejo echar la tierra encima Sin
levantar la tapa gritando “¡Cu-cu!” Los
estudiantes habían hecho bien las cosas El
ataúd no tenía un doble fondo. ¡Bravo! Cuando
todo acabó, les dije: “Señores ¡Vámonos
ahora a dar una vuelta por los puticlubs!” Pero
me miraron con lástima en los ojos Y
luego me besaron de una manera rara, Los
estudiantes habían hecho bien las cosas Su
compasión parecía salirles del corazón. ¡Bravo! Cuando
salí del cementerio La
sombra del aquí yace me seguía los pasos Una
crucecilla de nada daba,
ella sola, sombra por todas partes Los
estudiantes habían hecho bien las cosas Los
espectros se mezclaban según su turno ¡Bravo! Comprendí
mi error un poco más tarde Cuando,
encendiendo mi pipa con la lista de invitados Me
dí cuenta que mi nombre, como el de un burgués, Ocupaba
en la lista un lugar preferente. Los
estudiantes habían hecho bien las cosas Yo
era el pariente más próximo del difunto. ¡Bravo! Adiós,
las falsas tibias, los cráneos de cartón Se
acabaron las marchas fúnebres al son del mirlitón Ya
no iremos a bailar más al baile de los estudiantes Los
verdaderos entierros acaban de empezar Ya
no iremos a bailar más al baile de los estudiantes Ven,
abuelo, vamos a buscarnos unos ataúdes. (1)
Quat’z’arts:
Les Quat’z’arts hace referencia a las cuatro disciplinas artísticas que se
estudiaban en (2)
(3)
(4) (5) En estos versos hay referencias literarias a varias canciones
“paillardes” (canciones de tono obsceno) de las que toma prestadas algunas
expresiones. Ver las letras aquí.
“Morpionibus” está construido sobre la palabra “morpion” que significa
ladilla. Las traducciones son mías. |
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Le petit joueur de
flûteau |
El pequeño flautista Llevaba la música al
castillo Por la gracia de sus
canciones El rey le ofreció un
blasón. Yo no quiero ser noble Respondió el músico Con un blasón en mi
partitura Mi “La” se inflaría de
vanidad Y dirían por todo el
país El flautista nos ha
traicionado Y mi pobre y pequeño
campanario No me parecería los
suficientemente alto No me arrodillaría más Delante de nuestro Dios Mi gran alma
necesitaría Todos los santos de
Nôtre-Dame Con un obispo en mi partitura Mi “La” se inflaría de
vanidad Y dirían por todo el
país El flautista nos ha
traicionado. Y la habitación donde
nací Me parecería una triste
morada Y dejaría mi cama
mezquina Por una cama con
baldaquino; Cambiaría mi choza Por una casa solariega. Con un mayorazago en mi
partitura Mi “La” se inflaría de
vanidad Y dirían por todo el
país El flautista nos ha
traicionado Me avergonzaría de mi
sangre De los abuelos de los
que desciendo; Me verían hacerle ascos A la rama de donde he
salido, Yo querría un magnífico Árbol genealógico. Con sangre azul en mi
partitura Mi “La” se inflaría de
vanidad Y dirían por todo el
país El flautista nos ha
traicionado . Ya no me querría casar
con Mi prometida, mi novia, No le daría mi nombre A cualquier Ninon; Necesitaría como
compañía La hija de un Grande de
España. Con una princesa en mi
partitura Mi “La” se inflaría de
vanidad Y dirían por todo el
país El flautista nos ha
traicionado El pequeño flautista Hizo una reverencia al
castillo. Sin escudo de armas,
sin pergamino Sin gloria, él se puso
en camino. Hacia su campanario, su
chabola Sus padres, su
prometida Nadie dice en el país El flautista nos ha
traicionado Y Dios reconoce para sí Al pequeño y valiente
músico. |
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Quand, pire qu'une
brosse, elle eut été tondue Comme de la patrie je
ne mérite guère |
La guapa que se acostaba
con el rey de Prusia Con el rey de Prusia A la cual le han rapado
la cabeza al cero La cabeza al cero (1) Su pronunciada
inclinación por los “ich liebe dich” Por los “ich liebe
dich” (2) Le valió tener que
llevar cabellos postizos Cabellos postizos Los bravos
sans-cullotes y los gorros frígios Y los gorros frígios
(3) Entregaron sus cabellos
a un esquilador de burros A un esquilador de
burros Yo debería haber tomado
parte por sus cabellos Por sus cabellos Yo debería haber dicho
algo para salvar su moño Por salvar su moño Pero no me moví del
fondo de mi torpeza Del fondo de mi torpeza Los cortadores de
cabello en formación de a cuatro me dan miedo En formación de a
cuatro me dan miedo Cuando, peor que una
brocha, ella fue rasurada Ella fue rasurada Dije: “Es una pena que
se pierdan estos rizos, Que se pierdan estos
rizos”. Y recogiendo uno de los
que rodaban por el suelo Rodaba por el suelo Lo puse, como una flor,
en mi ojal En mi ojal Al verme alejarme
arbolando mi mechón Arbolando mi mechón Todos esos cortadores
de trenzas me tomaron por un sospechoso Me tomaron por un
sospechoso. Como de la patria yo no
merezco nada Yo no merezco nada No tengo No tengo Y eso no me duele
demasiado, No me duele demasiado, Tengo mi propia
condecoración: es un rizo Es un rizo. (1)
Tras la liberación de París, en (2) Quiere
decir “Te quiero” en alemán. (3)
Los sans-culottes representan a los
revolucionarios de la revolución francesa. Los bonnet phrygiens son los
gorros rojos que simbolizan la revolución francesa. |
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Un vingt et deux
septembre au diable vous partites, |
Un veintidós de
septiembre al diablo te fuiste Y desde entonces,
cada año, en la fecha susodicha, Yo mojaba mi
pañuelo al acordarme de ti... Y ahora, aquí
estamos, pero me mantengo de piedra, Ni una sola
lágrima más acudirá a mis párpados: El veintidós de
septiembre, hoy, paso de ti. Ya no se verá
más, en el tiempo de las hojas muertas, A esta alma en
pena que se me parece y que lleva Duelo por cada
hoja muerta en recuerdo tuyo... Que el bravo
Prévert y sus caracoles tengan a bien De pasar de
mi para enterrar las hojas: El veintidós de
septiembre, hoy, paso de ti. Antes, abriendo
mis brazos como un par de alas, Yo subía hasta el
cielo para seguir a la golondrina Y me rompía los
huesos en recuerdo tuyo... El complejo de
Ícaro, ahora me abandona, La golondrina al
partir no significará ya el otoño: El veintidós de
septiembre, hoy, paso de ti. Devotamente
anudado con un trozo de tus encajes, Yo tenía, en mi
ventana, un ramo de siemprevivas Que regaba con
lágrimas en recuerdo tuyo... Voy a
ofrecérselas al primer muerto que pase, Las penas eternas
hoy día me resbalan: El veintidós de
septiembre, hoy, paso de ti. En adelante, el
trozito de corazón que me queda No atravesará más
el equinoccio funesto Le ha escupido a la
llama y las cenizas se apagan Apenas se podrían
asar en ellas cuatro castañas: El veintidós de
septiembre, hoy, paso de ti. |
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Erase una vez el
tío Martín y el tío Gastón (1) A uno le gustaban
los Tommies y al otro los Teutones, Los dos murieron,
cada uno por sus amigos, Y yo, que no
quería a nadie, ¡bien! Yo vivo aún. Ahora, queridos
tíos, que el tiempo ha pasado Que vuestra
viudas de guerra se han vuelto a casar Que se le ha
sacado brillo, en el cielo de Verdún A las estrellas
empañadas del mariscal Pétain Ahora que
vuestras controversias se han callado Que hemos
compartido las cuerdas de los ahorcados Ahora que John
Bull nos pone mala cara, ahora Que se acabaron
las querellas absurdas. (2) Que vuestras
hijas y vuestros hijos van, de la mano A hacer el amor
juntos y la Europa del mañana, Que ellos se
preocupan de vuestra batallas casi tanto Como nos
preocupábamos de la guerra de los Cien Años Podemos
confesároslo, ahora, queridos tíos A usted amigo de
los Tommies, a usted amigo de los Teutones Que de vuestras
verdades, vuestras contraverdades Todo el mundo pasa
unánimemente De vuestras
depuraciones, vuestras colaboraciones Vuestras
abominaciones y vuestras desolaciones De vuestros
platos de chucrut y de vuestros tés Todo el mundo
pasa unánimemente A pesar de estos
recuerdos que se conmemoran De las llamas que
se reavivan en los monumentos a los Muertos De los
vencedores, de los vencidos, de los otros y de vosotros, Con perdón, todo
el mundo pasa unánimemente La vida, como dice
el otro, a retomado todos sus derechos Ya no dan mucha
sombra, vuestras dos cruces Sin el Arco del
Triunfo, en soldados desconocidos. (3) Ahora, estoy
seguro, queridos tíos desgraciados, Usted, el amigo
de los Tommies, usted el amigo de los Teutones Si hubieseis
vivido, si estuvieseis aquí Seríais vosotros
los que cantaseis esta canción. Cantaríais,
brindando juntos a vuestra salud Que es una locura
perder la vida por las ideas Ideas como esas,
que vienen y que tras dar Tres vueltecitas,
y hacer tres muertos, luego se van Que ninguna idea
en la tierra es digna de una muerte Que hay que dejar
ese cometido a los que no las tienen Que tomar, sobre
la marcha, al enemigo tal como viene Es un trabajo
inútil, perder el tiempo. Que en lugar de
apuntar hacia un enemigo difuso Es mejor esperar
que se torne en amigo Es mejor contar
hasta diez con el palo en la mano Es mejor dejar
una salva para mañana Que los únicos
generales que se deben seguir a ciegas Son los generales
de los soldaditos de plomo Así, cantaríais los
dos siguiendo A Mambrú que se
fue a la guerra en la infancia ¡Oh vosotros! Que
entráis hoy en el cielo vosotros, los
felices bribones que, esta noche, veréis a Dios cuando encontréis
a mis dos tíos allí arriba dadle de mi parte
estos “No me olvidéis”. Estos dos
myosotis florecidos en mi jardín Un pequeño
“forget me” para mi tío Martín Un pequeño
“vergiss mein nicht” para mi tío Gastón |
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Que nunca el arte
abstracto, que nos tiraniza hoy día Arranque a tus
encantos este volumen asombroso. En el tiempo
donde los culos postizos son mayoría Gloria a este que
dice toda la verdad. Tu espalda pierde
su nombre con tanta gracia Que no puede uno
más que darle la razón. Ojalá fuera yo,
señora, un poeta de raza Para decir en su honor
una oda inmortal Al verlo pasar,
se me pone la carne de gallina En fin, desde que
vine al mundo le profeso Un culto
verdadero y, cuando pierdo a las bolas, Al besar a Fanny(1), no pienso más que en usted. Para obtener,
señora, unas curvas de ese calibre Debe usted
torturar a la gente de su alrededor dar mucha guerra
a las costureras Y debe usted de
agotar a su dama de compañía Es el Duque de
Bordeaux (2) el que va con la cabeza baja, Pues se parece al
mío (culo) como dos gotas de agua Si se pareciese
al vuestro (culo), se diría, cuando pasa “¡Qué bonito
muchacho es el duque de Bordeaux!” No le haga ningún
caso a los envidiosos que pregonan Que ha colocado
usted su orgullo un poco bajo Que presume usted
demasiado de sus nalgas Y sobre todo, por
favor, no se siente usted. Déjelos contar
que al salir de la calesa La brisa levantó
su vestido y que se vió Escrito en un
corazón atravesado por una flecha Esta expresión
trivial: “A Julito para siempre”. Déjelos decir
también que en la corte de Inglaterra Haciendo la
reverencia a los soberanos ingleses ¡Catacrás! Se
cayó usted de culo. La ley de la
gravedad es dura, pero es la ley. Nadie puede hoy
día morir sin ver Nápoles Al asalto de las
obras maestras quieren todos correr Mis ambiciones
son mucho más razonables Ver vuestro
cuerpo desnudo, señora, y luego morir. (3) Que nunca el arte
abstracto, que nos tiraniza hoy día Arranque de sus
encantos este volumen asombroso En el tiempo donde
los culos postizos son mayoría Gloria a éste que
dice toda la verdad. (1) En determinado juego francés el que pierde debe
de besar una tabla que tiene forma de mujer. (2) El duque de Bordeaux es el equivalente en
fealdad al Picio español. |
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La flecha que
debe herir su costado Y en su corazón
nada se enciende Cuando ella cede
a sus galantes. Ella se ríe mucho
de las góndolas De las flores
azules, de los discursos galantes, De las Venus de la
vieja escuela, Las que hacen el
amor por amor. Que el demonio
quema su cuerpo. Ella nunca ha
pasado, lánguida, Por el puente de
los suspiros, A las que hacen
el amor por placer Ella no presenta
un presupuesto, Ella no tiene
nada de esas bellas interesadas Esas que hacen el
amor por dinero. Pero entonces,
porqué cede ella Sin corazón, sin
lucro, sin placer, Por qué lo
practica ella tan a gusto. Si cualquiera
puede, sin problemas, Ayudarle a
desabrocharse el vestido Es porque ella
quiere estar al día, Que esa es la
moda y que ella es una moderna. Pero cambian las
costumbres y las niñas. Un día, quizás,
en su pecho desnudo Y no se la verá
ya más que en góndola, |
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El camino de las cuatro canciones (1) Para ver un poco
a la Marjolaine Que lloraba cerca
de la fuente. Y le hacían falta
unos cuantos euros Ella me dijo:
“¿Vienes querido? La Marjolaine
lloraba sobre todo Que bailaban,
bailaban, con el cuerpo y el alma. a los perros y a
los guardias”. A estas señoras
tan distinguidas. En las viejas
prisiones de Nantes Para ver a la
hija del carcelero Que, según
parece, es muy amable. Cuando pregunté
:”¿Qué se cuenta Las carceleras ya
no tienen corazón En las prisiones
de Nantes y además Queriendo llegar
a buen puerto Para dormir cerca
de mi rubia. Pero ella había
cambiado de tono, Recibí el golpe
con una sonrisa Pero, en mi
interior, en mi corazón Me quedan las
cuatro canciones. (1)
Brassens hace referencia a cuatro canciones
populares que son: Puede ver la letra completa de estas canciones aquí. |
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Y preside las cosas
del tiempo Tiene un bonito
nombre, Saturno Pero es un Dios
muy inquietante Tiene un bonito
nombre, Saturno Pero es un Dios
muy inquietante El tiempo mata el
tiempo como puede El tiempo mata el
tiempo como puede Quien ha sido
objeto de sus juegos y quien ha tenido
que pagar el pato: Un grano de sal
en tus cabellos. Y quien ha tenido
que pagar el pato: Un grano de sal
en tus cabellos. No son feas, las
flores del otoño Y todos los
poetas lo han dicho Yo también lo veo
y puedo asegurar Yo también lo veo
y puedo asegurar Ven otra vez,
eres mi favorita, Conozco de
memoria todos tus dones Muchas vueltas al
reloj de arena. |
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En el tiempo en
que reinaba el Gran Pan, (1) Los dioses protegían
a los borrachos: Un montón de
genios titubeantes Con la nariz
roja, con los mofletes colorados. En cuanto que un
hombre vacía los cantarillos, Que un borracho
se ponía a beber Venían en
bandadas, pisándole los talones El más humilde
vino peleón era entonces bendecido, Destilado por
Noé, Silene y compañía. El vino daba un
lustre al peor de los tontos, Y el último de
los borrachos tenía algo de Baco. Pero tocándose el
cráneo, gritando: “¡Lo encontré!” La banda del
profesor Nimbus (2) llegó Y se pusieron a
racionalizar los cielos, A expulsar a los
dioses del firmamento. Hoy día, por
doquier, la gente bebe aún, Y el fuego del
nectar hace aún lucir los mofletes. Pero los dioses
no responden ya por los borrachos: Baco es un
alcohólico y el gran Pan ha muerto. Acudían a
avivarles la pasión. Desde el fondo de
los Campos Elíseos, En cuanto oían un
“Te quiero”, Santificado por
Afrodita, Eros y compañía. El amor daba un
lustre al peor de los tontos Y la última de
las amantes era toda una Venus. Hoy día, por
doquier, los corazones laten aún, Y las reglas del
juego del amor son las mismas, Pero los dioses
no responden ya por los que se aman: Venus se ha hecho
mujer y el gran Pan ha muerto. De ponerse una
mortaja como traje Un montón de
genios con los ojos llenos de lágrimas Nos ofrecían
honores póstumos. Para ir hasta el
celeste imperio, En su barca
venían a recogerte. El más humilde
despojo era entonces bendecido, Embarcado por
Caronte, Plutón y compañía. Al peor de los
tontos, le era dada un alma, Y hasta el último
mortal tenía la eternidad. Hoy día, por
doquier, la gente muere aún, Pero la tumba es,
¡ay! la última morada Los dioses no
responden ya por los que mueren: La muerte es algo
natural y el gran Pan ha muerto. Y uno de los
últimos dioses, uno de los últimos supremos, No debe de
sentirse muy bien ni él mismo, Un buen día vamos
a ver a Cristo Descender del
Calvario, diciendo entre dientes: “¡Mierda! ¡Ya no
trabajo más para toda esta pobre gente! |